sábado 12 de diciembre de 2009

FARAH EN "ENTREJOVENES".

La revista "Entrejovenes" ha publicado la vida de Farah.
Decidí empezar por la Habana para hacer un reportaje fotográfico sobre el turismo sexual en aquella isla. La primera impresión que me transmitió Cuba es la facilidad con la que una fotógrafa se puede mover. Gente amable, de habla hispana y con mucho sentido del humor. A partir de estos planteamientos, encontrar mis personajes parecía muy simple, pero no fue de este modo. Me desplacé hasta la calle Galindo donde se encuentra la Casa de la Música. También fui al Hotel Florida y al Nacional, en dirección a Playa Mariano, dando vueltas desesperadamente sin hallar lo que buscaba. Las demás calles no eran turísticas. Eran estrechas, llenas de gente, baches, carros, voces, música, perros... Me negaba a volver a la casa de huéspedes de la calle Consulado, recogerme en mi cuarto, y tener que enfrentarme a la desesperación de no haber conseguido una imagen buena. En una taberna de las afueras descansé un momento, me bebí un güisqui aguado y correteé otra vez con renovadas fuerzas, como perseguida por el diablo, subiendo y bajando las callejas retorcidas de la parte antigua de la ciudad hasta que, a una hora muy avanzada de la tarde, justo cuando todas las tiendas de la calle Obispo estaban cerrando, descubrí una pequeña galería de cuadros de pintores cubanos. Allí la encontré, allí estaba Farah hablando con el propietario del lugar. Para llamar su atención le mostré sutilmente la cámara. Ella se percató de este gesto y, como gran diva que es, enseguida encontró una excusa para acercarse . Al cabo de unos minutos ya estábamos hablando como buenas amigas. Su padre era militar y su madre falleció dos meses después su nacimiento. Farah no dejaba de esperar el día en que su príncipe encantado llegaría sin avisar, le arrebataría el corazón, y se irían juntos a conquistar el mundo. A los 13 años le contó a su padre que era homosexual. Terminó arrojada, después de una brutal paliza, por las escaleras desde un tercer piso. Desde aquel día vivió en la calle, empezó a vestirse de mujer y a hacer todo tipo de trabajos para sobrevivir. La encarcelaron en la Prisión Nacional de Colmenar del Este por "ostentación a la vía pública". Farah sufrió su soledad en silencio. Intentaba justificar lo que hacía, fingiendo ser fuerte cuando se sentía muy débil, fingiendo ser débil cuando se sentía más fuerte… había renunciado a cualquier pasión. En la calle Laguna habita Farah, al final de un oscuro corredor. Dentro de la vivienda encontré un hombre postrado en una cama-sofá, frente al televisor. Era el padrastro de Farah. Jorge, también homosexual, la encontró en la calle y le cedió una habitación en su casa. Vestía camiseta azul, al lado, una bombona de oxígeno apaciguaba su cáncer de hígado. Junto a ellos hacía labores domésticas otro chico de complexión cubano-soviética, que no sonrió ni un instante. A él también le había acogido Jorge. Farah me llevó a la buhardilla. Una miserable buhardilla donde tenía el dormitorio sin ninguna ventana. Se arregló la cama, me enseñó fotografías antiguas de sus padres y de sus antiguos novios… pero lo que más destacaba era la colección de pelucas que colgaban de la pared, arañas incluidas. En una jaula había una especie de gallina, medio muerta, que agonizaba dando vueltas sobre sí misma. El olor era nauseabundo. Yo estaba como poseída del sentimiento de que la situación era insoportable, que ahora había que lograr entusiasmar a Farah o que, por el contrario, no conseguiría reflejar con mis fotografías su parcela de vida. Apretaba la mano derecha el obturador, entusiasmada con sus movimientos. Tan pronto me sentía en el cielo (adrenalina a cien por las fotos que salían) como en el infierno (pensando en su cruda realidad). La mayoría de veces en los dos sitios al mismo tiempo. Sabía muy poco sobre esta clase de criaturas. Una vez más, fotografiaba estas vidas extrañas, inocentes. Mis puntos de vista, mi gusto, mi manera de pensar, estaban ahora entre dos mundos. Aquella noche, antes de acostarme, miré por la ventana de la habitación y pensé en lo triste que es que una mujer no disponga de otra opción que envejecer pobre y absurdamente.        

jueves 3 de diciembre de 2009

TOCADOS POR LA ESTRELLA

En el Restaurante Bo.Tic de Corçà, cerca de La Bisbal d´Empordà, ha nacido una estrella. Albert Sastregener, un joven cocinero que hace un año abrió su propio restaurante con Cristina, su novia, han logrado el máximo reconocimiento dentro del mundo de la gastronomía, tener un estrella Michelin.

Me hace gracia este pequeño establecimiento con capacidad para unas 25 personas....ya que hace unos años en este mágico lugar mi padre esculpía y moldeaba piezas de barro durante horas y yo le iba a ver a la salida de la escuela. Será que este sitio ayuda a hacer obras de gran creatividad? A mi también me ayudó a hacer las fotografias de la galería de platos que tienen en la web http://www.bo-tic.com/platscs.htm. Fue muy duro para mí, quienes me conocen ya saben que es mejor regalarme una prenda de ropa que invitarme a cenar... la comida era irresistible, observadlo vosotros mismo/as. Un placer que no nos debemos perder nunca.

Dedicado a Paco Elvira, muchos seguidores de su blog sabemos por qué.